Hotel

Astronomico Elqui    Domos

 

 

Arquitecto: Rodrigo Duque Motta 

Equipo: Martin Holmes – Catalina Ventura – Jorge Siviero

Localización: Pisco Elqui, Paihuano, Chile.

Sup. del terrero: 4.000 m2

Sup. construida: primera etapa 164 m2

Año de proyecto: 2010

Año de construcción: 2011

Fotografías: Cristóbal Palma 

Imágenes 3D: Cinema Arquitectura

 

pIZARRON

 

 

Memoria

 

Elqui Domos es un pequeño hotel de 10 años, ubicado en el corazón del Valle del Elqui. Este valle se desarrolla estrechamente entre dos grandes farellones montañosos, en los faldeos de la Cordillera de Los Andes; y se caracteriza por la claridad de sus cielos y un clima especial que favorece los cultivos vitivinicolas, la observación astronómica y el desarrollo turístico.

 

El Hotel presenta una oferta de habitaciones individuales, en base a Domos de tela translucidos y una estructura de madera, que plantean un turismo conectado con la naturaleza, potenciando especialmente la experiencia astronómica , a partir de una escotilla superior que permite acostarse bajo las estrellas.

 

El encargo del concurso, consideraba la remodelación de los 7 domos existentes, el lobby-restaurante, y la ampliación del numero de habitaciones, aprovechando al máximo el terreno existente. El desafío principal que nos planteamos, fue hacer una intervención que potenciara las condiciones que hacen del hotel una experiencia tan particular y mejorara la habitabilidad de los Domos.

 

Para remodelar las habitaciones existentes (etapa por construir), se propuso acentuar el rol de la terraza como un espacio protagonista del hotel, y destacar una cierta condición de ligereza, propia de la arquitectura textil, con los volúmenes de habitaciones apenas posándose sobre el terreno. Unos artefactos ajenos, para dormir, dominar el paisaje, y mirar las estrellas.

 

Para definir las nuevas habitaciones (etapa construida), el desafío era proponer una tipología de habitaciones que entregara una oferta complementaria, con mejores condiciones de habitabilidad que los domos de tela, que fuera más eficiente en la ocupación del terreno disponible, pero que mantuviera y potenciara las condiciones que hacen del hotel una experiencia especial. A nuestro juicio las nuevas habitaciones, además debían recoger la condición particular de estar ubicadas justo en el cambio de pendiente, entre la frondosa vegetación del valle y el agreste farallón montañoso.

 

Para esto se definió la construcción de una tipología de cabañas que, despegándose del suelo y con un espacio interior escalonado, recogieran la doble condición de vistas entre el valle y la montaña, a partir de dos ventanales contrapuestos en el ancho completo de la cabaña. El ventanal que domina la montaña se propone como un quiebre entre muro y cielo, con el ángulo que permitiera ver su cima desde toda la cabaña, y en simultaneo permitiera replicar la experiencia de los domos, de acostarse bajo las estrellas.

 

En esta tipología, la terraza también es un elemento protagónico, ubicándose sobre la cabaña, replica la doble condición de vistas entre la montaña y el valle, en una situación de dominio privilegiada.

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