Memoria Facultad de Economía y Empresa Universidad Diego Portales

Proyecto: Duque Motta & AA 
Cliente: Universidad Diego Portales
Arquitecto: Rodrigo Duque Motta, Rafael Hevia y Gabriela Manzi
Equipo: Catalina Ventura y Martin Holmes
Año : 2013
Superficie. 16.644 m2

>>>Planos y Fotos (Plans and Photos)

(Es)

El proyecto es el resultado de un concurso para la revisión del plan maestro del nuevo Campus en Huechuraba de la Universidad Diego Portales y la definición de un anteproyecto para su primera etapa, la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad.

 

El terreno se sitúa a los pies del Cerro San Cristóbal, con pendiente y ligeramente levantado sobre el Valle de Huechuraba. Con la ubicación del nuevo campus, la Facultad busca construir un fuerte vinculo entre su desarrollo académico y la realidad profesional, ubicándose en uno de los centros empresariales más importantes de la ciudad.

 

Para la arquitectura esto presentaba el desafío de afirmar una identidad universitaria, en un entorno gobernado por leyes muy distintas. En medio de edificios que en su mayoría son para renta de oficinas, cajas de cristal carentes de una identidad clara, y pensadas con lógicas de corto plazo, se busco construir un contraste, una estructura con peso, que hablara de permanencia y estabilidad, que acompañara a la Universidad en su apuesta de largo alcance, de trascendencia. La densidad de los volúmenes, el hormigón que dura y envejece, fachadas que se cubrirán de enredaderas dando cuenta del paso de las estaciones, un parque que madura en años y plazas de piedra, se combinan para apostar a consolidarse con el paso del tiempo. 

 

Complementariamente, el proyecto busca construir una vinculación mas allá de sus vecinos, con su entorno geográfico. Aprovecha la pendiente para lograr que los patios de la facultad estén en situación de dominio sobre el territorio, y construye terrazas a distintas alturas, así como un techo jardín que relaciona la vida cotidiana del proyecto con la geografía lejana, el cerro San Cristóbal, y el valle de Huechuraba. Son lugares que vinculan los tiempos de ocio con el paisaje circundante. 

 

El plan maestro planteado combina cuatro elementos para la construcción del conjunto que definen un corte en el sentido de la pendiente. El proyecto de la Facultad, como primera etapa y una sección del total, recoge estos cuatro elementos y avanza en su definición:  

 

1. Un zócalo a partir de una sucesión lineal de planos horizontales que construyen los patios de uso intensivo del campus, como balcones sobre el paisaje de Huechuraba, y que albergan en su interior los programas universitarios más públicos. En la primera etapa el zócalo se define en base a tres plazas en distintos niveles, la plaza de acceso al conjunto que une los dos edificios de la Facultad, la plaza del pregrado que se conecta con las etapas futuras y la plaza del posgrado que se relaciona directamente con el parque. Bajo estas plazas el zócalo aloja una cafetería, la biblioteca de la Facultad y el auditorio principal de la Universidad.

 

2. Una gran barra continua de 8 niveles, de arquitectura neutra, que actúa como un telón de fondo contra el cerro y acoge el sistema de aulas regulares de la universidad, que requieren de una mayor flexibilidad modular. Para el proyecto de la Facultad de Economía este edificio alberga las aulas de pregrado, que se ordenan a partir de un corredor exterior que se abalcona sobre los patios del proyecto, y que se vincula a una serie de terrazas elevadas que cruzan el edificio con más de una altura, y sirven como desahogo espacial en la altura.

 

3. Sobre el zócalo, y por delante de la barra, el plan maestro plantea una sucesión de edificios singulares que dialogan con la neutralidad de la barra, estableciendo una relación escenográfica de figura y fondo. Estos edificios singulares van dando un cierto ritmo y enmarcando el dominio del paisaje desde los patios. Además albergan los programas más emblemáticos de cada unidad, y en su diversidad le entregan identidad a cada parte del campus. En esta etapa inicial acoge las aulas de posgrado y las oficinas académicas. El edificio se desarrolla en base a una configuración en espiral, que va vinculando de a medios pisos las salas de posgrado inclinadas, y en sus pisos superiores plantas de oficinas, que ordenan sus circulaciones en torno a un vacío de iluminación central. Su base se libera, dejando un gran espacio que relaciona y articula el programa superior del edificio, los patios duros, el parque, y el dominio sobre el territorio.

 

4. Por último se define un parque en la zona baja del terreno que se entrelaza con el zócalo, construye una distancia prudente con la zona urbanizada existente, y propone un extenso programa deportivo. 

 

El proyecto se enmarca en una fuerte voluntad de la Universidad de construir infraestructura ambientalmente sustentable. El proyecto está pensado, desde la arquitectura, el paisajismo y las instalaciones, en función de lograr ahorros en el consumo de energía y agua, atenuar sus efectos sobre el entorno, y lograr altos estándares de confort para sus ocupantes. El edificio busca reducir la incidencia solar en la envolvente: las fachadas exteriores de posgrado se construyen con vanos muy controlados, solo lo necesario para una buena iluminación y el desahogo de vistas, y un vacío central de luz indirecta, en torno al que se ordenan sus circulaciones. Además en las fachadas norte y poniente se propone un sistema de maceteros en altura de los que crecerán enredaderas de hoja caduca, que darán sombra y humedad a las fachadas durante los meses de calor, y en su cubierta se define un jardín que actúa como colchón de aislación térmica. En el edificio de pregrado, la fachada oriente se construye a partir de un muro de hormigón revestido en cristal serigrafiado que refleja el cerro y filtra la luz que entra en las salas de clases a través de vanos controlados. Hacia el poniente se proyecta una gran celosía de hormigón vertical con jardineras de vegetación perenne, dando sombra al corredor y las salas de clases. Finalmente se busca aprovechar la brisa proveniente del poniente en los meses de calor, para generar ventilaciones cruzadas en el edificio de aulas y circulación de aire ascendente en el vacío central del edificio de posgrado.  

(En)

The project is the result of the competition for the revision of the new Huechuraba Campus master plan, and the definition of the project for its first phase, the Economics and Business Faculty of the Diego Portales University.

 

The site is located at the foot of San Cristobal hill, sloping and slightly raised above the Huechuraba valley. With the location of the new campus, the Faculty seeks to build a strong link between its academic development and the professional reality, as it is at one of the most important business centers in the city.

 

From the architectural point of view, this presented the challenge of asserting an academic identity in an environment governed by very different rules. Amid buildings that are mostly for office rental, glass boxes lacking a clear identity and designed with a short term logic, the project wanted to build a contrast, a structure with weight that speaks of permanence and stability, to accompany the university in its long-range commitment and transcendence. The density of the volumes, the concrete that lasts and ages, walls to be covered with vines showing the passing of the seasons, a park that matures in years and stone courtyards, combine to consolidate over time. In addition, the project seeks to build a connection beyond its neighbors, with its geographic environment. It takes advantage of the slope to render the courtyards dominant over the territory, and builds terraces at different heights, as well as a roof garden, that connects the everyday life of the project with the distant geography, San Cristobal hill, and Huechuraba valley. These are places that link leisure time with the surrounding landscape.

 

The proposed master plan combines four elements for the construction of the project, defining a section in the direction of the slope. The project of the faculty, as a first stage of the total, includes these four elements, advancing in its definition:

1. A basement formed by a linear succession of horizontal planes that builds the courtyards of intensive use, as balconies over the Huechuraba landscape, which houses the public programs of the university. In the first stage, the basement defines three different courtyards, the access square that connects the two main buildings of the faculty, the undergraduate square that connects to future phases, and the graduate square that is directly related to the park. Under these courtyards, the base houses a cafeteria, the school library and the main auditorium of the university.

 

2. A large, eight level continuous bar, with neutral architecture, acts as a backdrop against the hill and houses the system of regular classrooms, which require more modular flexibility. For the Business Faculty, this building houses undergraduate classrooms which are organized by an exterior corridor overlooking the courtyards of the project, and linked to a series of raised terraces that cross the building, serving as spatial relief at the higher levels.

 

3. On the base, and in front of the bar, the master plan proposes a series of unique buildings that dialogue with the neutrality of the bar, establishing a scenic figure-ground relationship. These unique buildings give a certain rhythm and frame the landscape view from the courtyards. They also contain the most iconic programs of each unit, and their diversity gives identity to each part of the campus. At this first stage it houses graduate classrooms and academic offices. The building develops through a spiral configuration, which links the inclined graduate rooms at half levels, and offices on its upper floors, which organize their circulation around a central light void. This building is elevated, leaving a large open space in its base that connects and articulates the higher program of the building with the courtyards, the park, and the territory.

 

4. Finally, a park is defined on the lower area of the site that is intertwined with the base. It builds a safe distance with the existing urban area, and offers an extensive sports program.

 

The project is part of a strong desire of the university to build environmentally sustainable infrastructure. The project is designed from the architecture, landscape, and technical facilities, in terms of savings in energy and water, minimizing its impact on the environment, and insuring high standards of comfort for its occupants. The building seeks to reduce solar impact on the shell: the exterior graduate walls are constructed with highly controlled openings, just enough for good lighting and views, and a central void for indirect light, around which the circulation is laid out. Furthermore, the building proposes a system of planters on the north and west facades, to grow deciduous vines that provide shade and humidity during the hot months, and a roof garden that acts as a buffer for thermal insulation. In the undergraduate building, the east facade is constructed from a concrete wall clad in decorated glass reflecting the hill and filtering light into the classrooms through controlled openings. To the west, a large vertical concrete lattice, with perennial vegetation planters, shading the corridor and classrooms. Finally, the building seeks to exploit the breeze from the west in the hot months, to generate cross ventilation in the classroom building and upward movement of air in the central void of the graduate building.